Laberinto

hiden

Estas con la vista clavada al suelo.
Mirando tu reflejo bañado en la soledad de un espejo roto.
El aire huele a mentira, por eso desconfías de tu respiración.
Miras hacia atrás y te das cuenta de que ya no estoy. El aire se vuelve más pesado y más oscuro.
¿Es mi mente un laberinto en el que incluso tú te has perdido?
¿Acaso no vale la pena gritar?

Abro los ojos.
Está muy oscuro. Muevo mi mano frente a mi rostro, y no puedo verla.
¿Cuántas cosas más se moverán frente a mí?
Pronuncio tu nombre en voz baja. Pero no hay respuesta…
Quizás debí gritar.

Vuelves a mirar aquel espejo. Y notas las gotas de sangre que hay en una de sus puntas.
Está fría.
Recuerdas que viste muchas cosas. Y mi sangre fría te las hizo ver distintas.
Recuerdas lo que me estaba envolviendo.

Trato de ponerme en pié.
Logré lo que deseaba. Pero… ¿hacia adonde avanzo?
Intento limpiarme los ojos. Pero no están. No los puedo limpiar porque no están.
Solo toco sangre.
Está fría.

Tratas de avanzar.
Pero tus pies están congelados. Quizás por detenerte.
Lloras. Y limpias tus ojos. Tus lágrimas caen sobre el espejo roto.

Lloro. No puedo. Estoy maldito. No puedo llorar.
Grito. Con toda la fuerza que me queda. Te grito en el rostro.
Levantas la vista y me ves. Ves mi rostro con los ojos arrancados con un trozo de espejo.
Me ves. Y me hablas.
Te escucho.

¿Y ahora, que hacemos?

Te cargo en mis hombros.
Yo camino, tú observas.
La vida es larga. Pero juntos somos más grandes que cualquiera.
El aire se vuelve tranquilo.
Respiremos Hermano.

3 comentarios

  1. Somos un par de wnes malditos, alguien nos tuvo piedad y nos cruzo en este laberinto de sangre para caminar mas comodamente , pero en una curva nos perdimos ahora solo queda encontrarnos respirar y yo seguire observando

    saludos

  2. la vida es una mierda…

  3. interesante…


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