De nuevo aquella frase cae desde mi cabeza hasta los pies.
Cae por dentro.
Fría, seca. Golpeando cada pared.
Ya los pactos caducaron. Dios se llevó lo suyo y el diablo otro gran resto.
Los escritos de tristeza aumentan.
Aquellos helicópteros oscuros pasan cada noche.
Los temblores amenazan, y sin ellos el suelo también se mueve.
Las almas se remezan casi fuera [...]
