Mis dedos se encorvan para apretar algo que ya existía sin vida antes de dejarse destruir.
¿Escuchas el crujir de la destrucción?
No puedes ver más allá de lo que te permites escuchar.
Me amas mudo de lo que no conoces.
Haces de mis poemas un tabú.
Y de mis ojos un mar de hojas secas.
¿Es tu boca algo más que un beso?
¿Es la hoja de otoño que aprieto en mis manos algo más para ti?
¿Puedes ver aquel camino que pronuncio sin que tú quieras caminar?
Es en ese pequeño horizonte donde mi ira afirma la espada para protegerme de todo lo demás. Incluso de ti. Cuando te sientes sola.
Es el delicado espacio de silencio en donde te desconozco como a todos los demás.
Pues eres muda en ese mundo.
Y yo soy ciego debido a la oscuridad que el mundo provoca con su sombra.
Quietos.
Corre y enfrenta junto a mí esta gran sombra.
¿A caso no ves al enemigo?
Tus ojos no son los dañados. Es tu voz.
Es la soledad tangente a mis ojos o tu reflejo que me mira sin entender y sin buscar más allá.
Da igual. Es la ira de dejarse destruir.
¿Es por amor?
¿Me hablas con tus labios, o con tu corazón?
¿De veras crees que estas sola?
1 Comentario(s)
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wow!!!… qué intenso!!!… wow!!!
Tienes un admirador que escuchó sus palabras mudas en tu voz, tranquila pero firme.